El molinillo es un batidor que se utiliza especialmente para preparar chocolate caliente y otras bebidas como el champurrado y el atole,
[1] su principal función es disolver el chocolate y producir espuma. El mango del utensilio se sostiene entre las palmas de las manos y se gira frotando una palma contra la otra, esta rotación constante crea la espuma en la bebida.